Institucional

Reseña Histórica

Palabras pronunciadas por la Nutricionista María Luisa Arrieta , presidenta del Colegio, en el Acto de asunción de los Cargos del primer Colegio de Dietistas, Nutricionistas-Dietistas y Licenciados en Nutrición de la Provincia de Buenos Aires en el Salón Dorado de la Casa de Gobierno el 11 de agosto de 2006 en la ciudad de La Plata.

El acto fue presidido por el Subsecretario de Gobierno Dr. Marcio Barbosa Moreira y la Sra Directora de Entidades Profesionales del Ministerio de Gobierno Dra. Ana Julia Fernández y contó con la presencia de Representantes del Poder Ejecutivo y Legislativo, Presidente de la Federación Argentina de Graduados en Nutrición; Representantes del Secretariado Ejecutivo de FAGRAN; Presidentas de las Asociaciones Argentina y Bonaerense de Dietistas y Nutricionistas, Sras. Ex presidentes de la ABDYN, Sras. Miembros Fundadores de la ABDYN ; Decanos y representantes de la actividad académica . Directoras de las Escuelas Universitarias de Nutrición, Vicepresidente de FEPUBA, representantes de los Colegios profesionales de la Provincia; Presidentes de Entidades Prestadoras de Salud; Representantes de Cámaras Empresariales; nutricionistas colegas y amigos, que colmaron el emblemático Salón Dorado.

Acto de asunción

“El 11 de agosto de cada año, nos reunimos los nutricionistas en todo el país para celebrar el “Día del Nutricionista”, instituido hace muchos años en honor al creador de la carrera de Dietista en Argentina y Latinoamérica – Dr. Pedro Escudero-.

Hoy, 11 de agosto de 2006, sin embargo, es un día diferente para los nutricionistas bonaerenses. Estamos asistiendo a un momento histórico en la vida profesional poniendo la piedra fundamental del Primer Colegio de Dietistas, Nutricionistas- Dietistas y licenciados en Nutrición de la Provincia de Buenos Aires.

Hemos alcanzado una meta largamente añorada que se inició en diciembre de 1986 cuando un grupo de 25 dietistas y nutricionistas nos reunimos para fundar la Asociación Bonaerense (ABDYN). Y no porque lo hayamos proclamado en ese momento sino porque sabíamos que, como expresara Esteban Echeverría, “Sin asociación no hay progreso, o más bien ella es la condición forzosa de toda civilización y de todo progreso”.

Nos asociamos porque necesitábamos crecer profesionalmente, porque los logros individuales no eran suficientes, no ya para abrir espacios sino para consolidarlos y mantenerlos, incorporándonos al concierto de las demás profesiones universitarias.

Se lograron muchas cosas desde la ABDYN, como la incorporación a la carrera profesional hospitalaria y como un hito, la sanción de Ley de Ejercicio Profesional que le dio encuadre y respaldo a las actividades cotidianas. Y también desde ella se alentó el Colegio.

Este momento fundacional que vivimos hoy, como comprenderán, no es el logro de una persona ni siquiera de una comisión; lleva en su esencia un trayecto de lucha, de dedicación de muchos colegas, de muchas comisiones directivas, de mucho trabajo de discusión, construcción y consolidación de espacios profesionales.

Necesitamos hoy, expresar públicamente nuestra alegría y satisfacción por ello.

Deseamos expresar nuestro agradecimiento a todos Uds. que están presentes, muy especialmente a la ABDYN , a su presidente Lic. Amelia Guerrero, a las filiales y presidentes de las filiales que, por invitación del Poder Ejecutivo, colaboraron activamente en la organización de las etapas que condujeron a este momento; a la Dra Ana Julia Fernández y a sus colaboradores de la Dirección de Entidades Profesionales del M. de Gobierno, a los legisladores que impulsaron, trataron y sancionaron la Ley .y a todas las otras personas , profesionales y no profesionales, que contribuyeron a que este día se concretara.

Especialmente necesito agradecer a todos los colegas que acudieron a la convocatoria para integrar nuestro grupo de trabajo. Lo personalizo en la Lic. Estela Rúgolo compañera de sueños y proyectos quien, una vez más, aceptó compartir juntas este desafío.

También agradezco a los que no están físicamente pero que nos acompañan de otra manera, con sitial bien ganado en nuestra organización porque nos enseñaron, nos alentaron y nos acompañaron en buena parte de este camino. Y voy a nombrar solamente a tres colegas y en ellas irá el tributo a muchos otros: la querida y generosa Nelly Sago, cuya casa fue la primera sede de la ABDYN; la inolvidable Delia Yaquino compañera y amiga irreemplazable y Alicia Madero de Adeler gran profesional que nos dejó imprevistamente faltando unos pocos pasos para las elecciones en las que trabajó incansablemente.

También, cálido y especial recuerdo con eterno agradecimiento para nuestro asesor legal desde el ’86, que nos supo poner el hombro toda la vida y que, también, se fue demasiado pronto: el Dr. Norberto Lerda.

Los recuerdo con emoción pero sin tristeza porque la gente como ellos no muere. Todos ellos y muchos más están aquí, porque lo deseaban y porque lo merecen, nutriendo con su recuerdo nuestro accionar societario.

Acto de asunción

Hemos llegado a esta meta. Pero este no es un punto de llegada sino de partida. Este esfuerzo que se ha hecho hasta aquí tiene el valor inmenso de habernos puesto en camino y llegar a la base. Ahora es el momento de arreglar la carga y emprender el siguiente tramo, iniciar el ascenso.

Estamos convencidos de haber logrado la madurez profesional necesaria como para asumir la responsabilidad delegada del Estado del manejo de nuestra matrícula.

Lo haremos dentro de una organización dirigida por pares a los que dotaremos de facultades disciplinarias y de contralor, para que apliquen con justicia y equidad normas éticas con el objeto de jerarquizar el nivel profesional, alentando la capacitación permanente inculcar el respeto y vigencia efectiva de las leyes, potenciar la solidaridad de sus miembros entre si y con la sociedad, asegurando la participación de sus profesionales en la construcción del bienestar general.

Lo haremos custodiando y preservando el ejercicio legal de la profesión, defendiéndola de toda forma de actividad espuria. Sea esta realizada por profesionales de nuestra especialidad o por cualquiera que no esgrima las calificaciones requeridas dentro del marco jurídico y legal a partir del título habilitante.

En estos cuatro años en que pondremos en marcha este Colegio, dedicaremos nuestra voluntad y experiencia a construir nobles cimientos. Sabemos que nuestra tarea será lenta, ardua, pero aspiramos a resultados concretos.

Quisiera además, enfatizar mi profunda convicción, compartida por quienes me acompañarán en esta empresa, de que:

- el Colegio tendrá las puertas abiertas para todos los dietistas, nutricionistas y Licenciados en Nutrición de la provincia.

- Todos gozaremos de los mismos derechos y deberemos cumplir nuestras obligaciones.

- Sobre la base del respeto mutuo, serán bienvenidas todas las ideas, sin discriminación alguna.

- Pero no tendrán cabida las políticas partidarias de ningún origen.

- Nuestra colegiación la llevaremos a cabo empeñándonos en cuidar tanto los intereses individuales de nuestros miembros, cuanto los intereses sociales, en beneficio de todos.

- No nos asusta el disenso pero aspiro, como dijo el Cardenal Bergoglio, a que tengamos todos la Abnegación para superar las diferencias.

Tenemos un compromiso con nuestra sociedad.

Queremos cumplirlo ofreciendo a la comunidad todas las capacidades de una formación de grado que permite abordar múltiples aspectos que hacen a la calidad de vida de la población.

Sostenemos que nuestra carrera es de interés público. Por ello reivindicamos la formación universitaria, con sus alcances e incumbencias y con sus actividades de ejercicio personalísimo.

Nadie se atrevería a contradecir que la Nutrición o, mejor, la buena Nutrición es una herramienta clave para construir el desarrollo.

Hay razones morales para trabajar con y en ella, pero también hay razones económicas, educativas, sociales. Es pues, una inversión. Una inversión que no es un lujo; es una necesidad.

Es un bien económico que, como tal debe ser valorado desde su escasez y su utilización eficiente.

Sin embargo, aunque se hace mucho, no siempre las políticas y estrategias que se emplean tienen el soporte, la conducción y los resultados que puede darle la participación de un profesional de nuestra especialidad.

Las intervenciones nutricionales en los programas de salud, desarrollo social, asistencia escolar y otros, que insumen cuantiosos presupuestos no se adecuan siempre a las necesidades de los destinatarios.

Es menester recordar que una intervención tardía es mala, pero una intervención inadecuada puede ser peor a largo plazo. Y Uds. saben que no es retórico.

Los mayores problemas de salud incluyen deficiencias en la alimentación, por defecto o por exceso. Los mayores problemas de aprendizaje y rendimiento escolar, incluyen deficiencias en la alimentación. Y podría mencionar una larga lista que resultaría excesiva para este momento.

Teniendo en cuenta esto que puede comprometer lo más importante que tiene una sociedad que es el capital humano, ofrecemos todo el potencial que esta profesión es capaz de dar.

Podemos y debemos participar en Salud (en Atención Primaria, en asistencia, prevención y rehabilitación).

Podemos y debemos participar en Educación y Desarrollo social programando, organizando y gerenciando y evaluando los servicios alimentarios; programando y capacitando en educación alimentaria en todos los niveles de enseñanza formal y no formal.

Podemos y debemos participar en Economía, diseñando y evaluando canastas básicas con criterio alimentario-nutricional, orientando sobre selecciones de alimentos imprescindibles para mejorar las opciones de las poblaciones vulnerables.

Podemos participar, en fin, en innumerables actividades y colaborar con todas las profesiones. Estamos preparados para lo interdisciplinario. La única condición es que así como nosotros respetamos el campo de acción de todas y cada una de ellas, nuestro campo sea respetado.

Por último, todas estas responsabilidades de las que queremos hacernos cargo, tendrán un hilo conductor, una columna vertebral que sostendrá todas las acciones: la ética profesional.

Para terminar permítanme una reflexión personal:

Tengo muchos años de profesión. He tenido la oportunidad de aprender al lado de colegas brillantes y la suerte de tener algunos jefes memorables. Durante estos años he trabajado mucho y he compartido con profesionales y trabajadores de diferentes ámbitos, múltiples experiencias laborales. He tenido períodos destacados y otros en tono menor. Seguramente he cometido muchos errores pero también algunos aciertos. Pero puedo asegurar que he trabajado lealmente, con convicción, tratando de hacer las cosas honestamente.

Este honor que me han conferido mis colegas de presidir el Primer Colegio me llena de satisfacción y de compromiso. Y de mucha gratitud: a mis maestros, a mis colegas, a mis compañeros de estudio y de trabajo, a mis amigos y a mi familia que ha sido mi plataforma de lanzamiento, y mi puerto seguro.

Quiera Dios que pueda estar a la altura de las circunstancias.

Muchas gracias.